
“Si los delincuentes están dispuestos a todo, en el Estado de derecho también hay que estar dispuesto a todo" ¿No se le ocurre a Scioli que si la gente y los chicos estuviésemos contenidos, con estudio, trabajo, dignidad, salud y comida, no estaríamos delinquiendo? ¿no sería mejor pensar en cómo estar dispuesto a todo para llenar estas expectativas antes de bajar la edad para condenar?
“Vamos a inaugurar otras 2.000 plazas nuevas para alojar a más de 3.000 detenidos en comisarías y 20 pabellones de máxima seguridad en las Cárceles de la Provincia” ¿por qué no priorizan la construcción de escuelas?
Resulta que los que apoyaron políticas nefastas que dejaron a millones de argentinos sin trabajo, educación, salud y vivienda, y haciendo una cultura del fundamento principal del neoliberalismo “sálvese quien pueda”, hoy piden políticas de parches y represión para poner “bajo la alfombra” las consecuencias de esas políticas que ellos mismos llevaron adelante.
Este Martes en la comisión de Legislación Penal se tratarán los proyectos de Ley Penal Juvenil, es decir que, en cada uno de estos proyectos se propone castigar a la juventud `PENALIZÁNDOLA, proponen quitarles el derecho a la libertad. Más allá de las distintas visiones sobre como abordar el problema de la inseguridad, hoy la que prima es la de bajar la edad de imputabilidad. Significa que, todos los chicos de 14 años deben ser tratados como adultos cuando, como todos sabemos, aún no han alcanzado la madurez necesaria para responsabilizarse de sus actos.
Por lo tanto, los sectores que vamos por representar los intereses de los sectores populares estamos viendo como avanza y se instala en la sociedad que la manera de combatir la inseguridad es a partir de la criminalización a los jóvenes.
¿Quieren hablar de inseguridad? Hablemos. Pero hablemos también de la inseguridad que sufren nuestros pibes que están en la calle dándose con el paco, de la inseguridad que sufren las familias que están sin empleo, de los pibes que no tienen acceso a la educación, de la inseguridad de vivir en una vivienda precaria. Hablemos de esa inseguridad también. Y hablemos de la inseguridad que vamos a tener en un futuro con políticas represivas como estas que les da más poder a la policía, aquella que está muy lejos de ser un “servicio a la comunidad”. ¡Ustedes son los que realmente dan miedo!, desvirtuando la función del Estado, alejando a las mayorías de la posibilidad de interferir en política.
A los chicos hay que protegerlos y no demonizarlos (¡como si los culpables de tanta pobreza fuésemos nosotros!) y para eso hay que terminar con la causa fundamental que genera esta situación, que es la desigualdad social.
Tenemos una responsabilidad como sociedad y ustedes como Estado de proteger a nuestros niños/as y jóvenes y no protegernos de ellos.
En un contexto donde se discute la pena de muerte, no es casual que se abra el debate sobre la baja de la edad de imputabilidad. Pero la idea tiene que ser construir, no destruir. La idea tiene que ser educar y no castigar.
Bajar la edad de imputabilidad no solo no resolverá el problema sino que lo agravará. Las cárceles, están lejos de ser un lugar de contención. Las cárceles, lo único que generan es más violencia y exclusión ¿Cómo es posible ver la solución en un instituto que se destaca por su inhumanidad? Es ahí donde los jóvenes son golpeados, violados, donde la droga circula más que afuera, donde no se recibe atención de ningún tipo, donde la educación brilla por su ausencia. No se puede mantener la ignorancia, el hambre y la droga en los niveles en que están y pretender que no haya robos y violencia porque los unos van de la mano con los otros.
El problema, es de fondo y no de forma. Primero marginamos a la gente y la desesperanzamos, empujándola al delito y a la droga y después, cuando cosechamos lo que sembramos, los encerramos en un lugar donde son sometidos a vejaciones. ¿Cómo pretenden que salga esa gente de la cárcel?, ¿más humanizados o llenos de odio?
El problema de la inseguridad no se resuelve con bajar la edad de imputabilidad, ni con políticas de mano dura. Quedó demostrado que las políticas públicas en materia de seguridad que impulsaron e impulsan los sectores más reaccionarios de nuestra sociedad fracasaron.
Nosotros, somos la consecuencia, y vamos a seguir siéndola si no se generan políticas de inclusión tanto desde el poder ejecutivo como del legislativo. Qué fácil es atacar las consecuencias e ignorar las causas.
CRIMINALIZAR A LA JUVENTUD; de eso se trata. Esta juventud que arrastra historias de carencias, abandonos y violencia.
Hay que atacar a la enfermedad y no al enfermo, a la pobreza y no al pobre.
Hoy el 60 por ciento de los pibes son pobres. Hay que matar al hambre, a ese asesino serial que anda por las calles asesinando 25 chicos por día.
Seamos razonables, dejemos el individualismo de lado y digámosle No a la baja de la edad de imputabilidad y Sí al cumplimiento de los derechos de nuestros niños, jóvenes y adolescentes.
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